EL AMOR ES... LO QUE PUEDE TODO. 

Por Claudia Belou

 

 
Más se avanza en la vida, más se puede observar la falta de amor y de compromiso que existe en cada ser. Porque es muy fácil decir que amamos y otra cosa muy diferente es practicarlo. Practicar amar? Por supuesto! Quien ha sentido amor por alguien, no puede ignorar la sensación de vibración interior, la plenitud que produce la presencia del amor en nuestra vida.
 
Y cómo responde a ese amor? Cómo recompensa tamaño regalo? Qué  está dispuesto a dar? Qué cuota de respeto pone en el ser amado? Es capaz uno de respetar al otro como se respeta a sí mismo? O sólo antepone los intereses propios a los de quien ama.
 
El amor es algo que se da, no se pide. El amor consiste en ayudar al otro a volar y compartir ese vuelo, para luego posarse en la cima de una montaña, juntos, para mirar la grandeza del camino recorrido y tomar nuevo impulso para volar cada vez más alto.
 
Cuando el vuelo queda a ras del piso, el horizonte se hace más pequeño y lo que tenemos para compartir cada vez es más pobre. En cambio si nos atrevemos a levantar vuelo, bien alto, comprenderemos que cada uno debe usar su propia fuerza para elevarse, y sin embargo, la danza que se produce al acompañarse energéticamente, permite superar los propios límites, así como cualquier obstáculo que se interponga en el camino.
 
Amar no es saber que el otro está ahí. Amar es ir a buscarlo y proponerle remontar vuelo juntos.  Es vislumbrar un horizonte lleno de luz y alentarse uno al otro para alcanzarlo por sus propios medios. Es cuidar al otro sin ahogarlo, adelantándose en el vuelo a veces, y quedándose a la retaguardia en otros momentos. Es interesarse por los sentimientos del otro y no interpretarlos. Es descubrir cada día a quien nos acompaña, viendo los cambios diarios: nunca tendremos a nuestro lado, la misma persona del día anterior. Debemos averiguar qué cambió, quien es esa nueva persona, y nunca dar nada por sentado.
 
El amor es un cambio permanente. Si uno ama de verdad, jamás llega a la rutina, porque la misma ola de energía nos arrastra hacia lo desconocido y lo nuevo.
 
Amar es no olvidar que el otro piensa en nosotros. Es buscar una nueva solución a los conflictos del día y no traer lo viejo que ya pertenece al pasado y no se puede modificar.
 
El amor es una palabra de aliento, un beso, un gesto de respeto. Nada tiene que ver el orgullo aquí. Si uno ama, está dispuesto a ver sus propios errores y trabajarlos si esto puede lastimar al otro. Este solo gesto, tiene un valor incalculable y sólo puede traer más amor a nuestra vida. Y cuanto más amor irradiemos, más luminosa se volverá nuestra existencia.
 
Lo que se envía al universo, se recibe duplicado. Enviemos amor y más amor, si deseamos vivir en un mundo mejor. Se puede.