EL AUTOCASTIGO... 

Por Claudia Belou

 

 
¿Cuáles son algunas de las razones por las que alguien puede sentirse mal “en su piel”, y por ese motivo auto castigarse sin tregua?
 
Desde las flores de Bach podemos distinguir básicamente dos. La primera es la autocrítica de Crab Apple, que apunta a aquello relacionado con el aspecto de su entorno, o de su propio cuerpo.
 
La persona no puede dejar de centrarse en los detalles exteriores y necesita verse impecable y vivir en un entorno sumamente pulcro, ya que le teme a la suciedad. Inconscientemente siente que lleva dentro de sí algo impuro, contaminado, y se ocupa de mostrar una fachada ordenada y obsesivamente perfecta. Por esta razón desarrolla la autocrítica permanente, obsesionándose con la limpieza, con el evitar los “gérmenes”, haciéndosele imposible conectarse con lo placentero: Para recibir amigos, o salir a encontrarse con ellos, pondrá mil excusas: “la casa está hecha un desastre”, “tengo la ropa toda arrugada”, o “cómo me voy a mostrar con estos rollos?” (Que a veces representa sólo 200 grs. de más o simplemente una autoimagen distorsionada).
 
Estas personas viven para el orden y la limpieza. En los hombres es más visible en sus cosas personales (cajones, papeles o ropa), y en ocasiones tienen un desorden en el cual cada cosa esta en su lugar y se dan cuenta inmediatamente cuando alguien toca algo dentro de su orden.
 
Las personas Crab Apple pueden estar pendientes de la limpieza de todos los lugares donde van. Observan minuciosamente para ver si todo está limpio, pues sienten asco por todo lo que signifique suciedad: los olores, los baños en lugares públicos, el polvillo acumulado en algún lugar, los rincones abarrotados de cosas, un cuadro torcido. Las personas que hacen ruido al comer los horrorizan. Pueden llegar a utilizar la servilleta de un restaurante para limpiar sus copas o sus cubiertos antes de comer y también se lavan las manos constantemente y usan muchos productos de limpieza. En algunos casos extremos llegan hasta lavarse con desinfectantes.
 
La otra razón para no sentirse bien consigo mismo es la que esgrime Pine. En este caso, se trata de un sentimiento de falta ante los demás. Pine se auto exige permanentemente en su modo de hacer las cosas frente a los otros. Vive preocupado por lo que los demás piensan de lo que él hace. Siempre cree que podría haberse desempeñado mejor que lo que hizo. Y cuando se explica, suele utilizar el “sí, pero...............”.  Aquí no se trata de perfeccionismo, sino de exceso de responsabilidad ante los hechos de su entorno.
 
Además, si hace algo para sí mismo se culpa por no haberlo hecho para los demás. Cuando algo sale mal en el medio en el que se mueve, se siente responsable, aún cuando no haya tenido nada que ver con lo sucedido. Así, el tipo Pine vivirá pidiendo disculpas por todo (suele decir: “perdón, puedo........?”). Lo más habitual es que se autocastigue porque debería haber dicho, hecho o respondido de un modo diferente.
 
Con frecuencia se convence a sí mismo de que le ha hecho algún daño a alguien y no logra perdonarse su supuesto error, con lo cual su mente lo torturará sin descanso por asumir la responsabilidad en los hechos.
 
Si alguien dice que le pasa algo, la persona Pine ya se estará preguntando qué dijo o qué hizo, y repasará los hechos una y otra vez pensando donde se equivocó, incluso por un gesto o una palabra que él pueda llegar a interpretar como negativa hacia su persona. No se le ocurre pensar que los demás tengan su parte en cada suceso o que un gesto no necesariamente tiene que ver con lo que acaba de hacer.
 
Pine tiende a cargar con todas las culpas sobre sus hombros. A tal extremo que, si tiene una conciencia religiosa, sentirá que todo lo que hace es pecado,  que nada de lo que hace está bien y que por lo tanto merece castigo. Es evidente que esto repercutirá como un serio problema con el tema del  merecimiento.
 
La diferencia esencial entre estas dos flores que representan tipos de personalidad, se basa en que los temas de Crab Apple se relacionan con el aspecto externo de la persona, con la apariencia, lo visible, por lo tanto están centrados en sí mismo. Por el contrario, lejos de representar la autoimagen visible, los temas de Pine, si bien también tienen que ver consigo mismo, están más enfocados en el perjuicio que cree haber causado en  las demás personas.  Esto los hace de índole más interna, pues siente que tiene una responsabilidad moral en los hechos con los que se relaciona, y que de alguna manera, algo podría haber hecho para evitar los resultados obtenidos.
 
En ambos casos se trata de una distorsión de los hechos y de las imágenes, que empuja a la persona a ver sólo el aspecto negativo de los hechos y a sentir vergüenza por ello, lo cual es el punto en común que tienen estas flores.
 
Si recordamos que las flores de Bach limpian capa a capa las emociones que están en desequilibrio, apuntando a hacer resurgir la esencia positiva contenida en cada persona, entenderemos que ambas flores podrán  ayudar a la auto aceptación y a encontrar la manera de apreciar lo importante de las cosas simples de la vida.
 
Crab Apple y Pine enseñan a las personas a perdonarse, a valorarse tal cual son, con sus defectos y virtudes, suprimiendo la autocrítica y reencontrando de este modo, la armonía en su ser, lo cual acerca a una vida más plena,  e indudablemente, a acercarse a uno de los principios del sistema Bach: la simplicidad.